20 Ene
La Segunda Temporada de PDT
O cómo empezamos a plantearnos el guión.
Echar un vistazo atrás y observar la forma cada uno ha tenido de afrontar el proceso de escritura de un guión es algo muy revelador.
Te ves a ti mismo fascinado con historias que relees o revisionas (bendito VHS) hasta la saciedad, con esa ansia de quien tiene mucho tiempo libre. Yo recuerdo especialmente El Retorno de Jafar, Independence Day y varios libros de “El barco de vapor” (me sentí muy orgulloso al empezar a leer las ediciones en rojo, que ya eran para mayores).
Una vez que te has empapado de todo, si tu vocación es este mundillo, sientes esa especie de pasión por estar involucrado en esas historias, ser parte de ellas. Te sientes capaz de cualquier cosa, y te lanzas a escribir una historia tras otra como alma que lleva el diablo. ¿En qué te basas? Solo en tu pasión. Reiteras esos elementos que más te han gustado, y caes en todos los errores y vicios de aquel que cuenta historias.
Con el tiempo, descubres que, evidentemente, no eres el primero que ha intentado hacer estas cosas. Desde luego no eres el primero que ha tenido problemas para que le cuadre una historia. Es un gran descubrimiento el encontrar secciones especializadas en las librerías que hablan de cine y, en este caso concreto, de teoría del guión. Quién no conozca ya “El Guión“, de Robert McKee, tiene delito.
Siempre pasas por una etapa (no del todo desacertada) en la que no puedes evitar pensar que debes desembarazarte de todo ese sistema industrial de contar historias que tanto te desagrada de Hollywood. Sin embargo, la verdadera madurez estructural llega cuando comprendes que hay una sola forma básica de contar una historia, y que todas las demás llegan solo cuando dominas a la perfección el hecho de un guión tiene que presentarte unos personajes, tener un incidente incitador, una evolución que hace que tu protagonista intente arreglar el desequilibrio que tiene su vida y al final lo consiga (ya sea volviendo al estado anterior o consiguiendo algo nuevo).
Por supuesto, las historias más fascinantes se saltan a la torera este esquema simplista (Olvídate de Mí, La Fuente de la Vida), pero no podemos olvidar que la excepción, aún por fascinante, no hace una regla. Conoce. Domina. Innova.
En Pendiente de Título escribimos demasiado por instinto, y el bajo presupuesto nos ha hecho improvisar en demasiadas ocasiones. Precipitación, estrés, y un cierto estancamiento en esa etapa de “yo puedo cualquier cosa de cualquier forma que la haga”.
Estamos decididos a arreglar eso, y para ello os presento al equipo de guionistas de la segunda temporada:
Lo más curioso es que ya les conocéis a todos. El de abajo del todo, el gritón, es Alex, creador de la serie junto conmigo y realizador de la misma (así como el que le pone la banda sonora). Le habéis visto en algún cameo en distintos capítulos.
El de arriba del todo es Jaime, ayudante de producción en la primera temporada pero al que conocéis como Paco, el compinche ladrón del presidente de Repsol en el Capítulo 6 (y de fondo en varias fiestas de la serie)
En los recuadros del medio tenéis, de izquierda a derecha a Bruno (voz en off y narrador de nuestra tele particular), Mireia (Diana, la friki de la serie) y a un servidor, Ezequiel, que hago de Víctor en PDT (además de creador, junto con Alex, y ser el chico de la pospro)
Nos estamos esforzando mucho para daros una segunda temporada que sea tan graciosa, loca y surrealista (más incluso) que el final de la primera temporada, cuando fuimos desbarrando. Sin embargo, queremos que os apasionéis con los personajes (viejos y nuevos) por lo que no olvidamos darles profundidad, valores, evoluciones y tramas a largo plazo de distintos tipos. ¿Por qué? Porque queremos hacer algo que sea LA PUTA OSTIA, tal cual.
Ahora nos queda la aventura de conseguir la financiación (que no es poca, que cuando pretendes hacer algo bien, no puedes gastarte los mil euros escasos que nos gastamos en la primera. Ahora los miles deben contarse por decenas). Ese es nuestro siguiente paso, ayudados de Carola, nuestra productora, y de Riot Cinema Collective. Con suerte, nuestras apuestas por Nikodemo TV y otras plataformas nos ayuden en esta aventura.
Para despedir este post, una última foto. Si le dais al zoom bien, igual hasta podéis hacer suposiciones sobre la segunda temporada en los post-its del fondo ^^.





Escrito por Javi on 20.01.10 at 4:37 pm
Hola Chicos!!!
Qué buena noticia!!! Ya se os echaba de menos… Recordad que cuando estrenéis la segunda temporada tenéis una cita en vuestro podcast favorito
Un abrazo!!!
Escrito por javi (otro) on 20.01.10 at 4:37 pm
Ey! Aquí el javi-comentador-facebook. Así a lo tonto me estoy aficionando a seguir vuestros pasos..xD. Al final me están entrando ganillas de ver la segunda, rollo “espera friki” (no tanto como lo q stoy esperando para ver Perdidos, pero eh! sin ofender..!).
Una vez más todo el ánimo, amigos motivadores de los sintiempo, sinideas(a veces) y con exámenes de empresa de radio (asssco).
PD: me ha gustado el repaso al VHS y los libros de barco de vapor xD
Escrito por Sancho on 20.01.10 at 4:37 pm
No os equivoquéis, “¡Olvídate de mí!” sigue el mismo esquema, aunque el montaje en un principio parezca que lo distorsiona: Un hombre que quiere olvidar a su exnovia tras ver como ella le ha olvidado a él, se enfrenta a un proceso científico para borrar su mente, consiguiendo su objetivo para encontrarse al final con que… y no hago más spoiler.
Al final, todo sigue el esquema clásico aristotélico. Los griegos, que tipos, ¿eh?
Escrito por Ezequiel Romero on 20.01.10 at 4:37 pm
¡Claro que sí, Sancho!
Igual que Memento puedes ordenarla. Pero para poder construir un relato desordenado, debes saber cómo funciona un relato ordenado, como bien dices.
Y genial, Javi, que te mole seguir nuestros pasos ^^ A nosotros eso nos anima muchísimo. No os decepcionaremos con la segunda temporada. Si conseguimos hacerla, será exponencial
Escrito por R.Maurelo on 20.01.10 at 4:37 pm
No sabeis cuanto me alegro de que sigais adelante con esto, sois un ejemplo para los patanes como yo que nunca hacen nada. Suerte y a por todas.